Si hay algo que está demostrando la llegada del coronavirus es que Einstein tenía razón, si asumimos que la famosa frase la dijo él y lo de que el universo es infinito lo dejamos para otro momento. Estudiantes aprovechando el parón para salir más de fiesta o volver a casa propagando el virus aún más, aglomeraciones en los supermercados cuando precisamente son las multitudes las que aumentan el riesgo de contagio, un partido de la oposición diestra que se da un baño de masas pese a la advertencia de muchos de sus militantes para luego terminar con su cabecilla y varios de sus dirigentes infectados, un gobierno zurdo animando a manifestarse el 8M cuando ya había evidencias de que nos enfrentábamos a una crisis grave (concretamente 674 infectados y 18 fallecidos), unos eslóganes feministas en la manifestación que envejecen bastante mal (y eso que sólo han pasado cinco días) como «El único virus peligroso es tu machismo» o «El machismo sí es un virus, y no el coronavirus»… Que se lo digan si no a la ministra de Igualdad.

Solo hay dos cosas infinitas: el universo y la estupidez humana. Y no estoy tan seguro de la primera.

Albert Einstein (según internet)

La situación en España es muy seria

Si no vas a leer más allá de este párrafo no me importa siempre que leas este, ya que quizás pienses que se está sobreactuando con este tema. Para curar ese virus de la desinformación te propongo este artículo, del cual el autor extrajo varias conclusiones:

  • El coronavirus se acerca siguiendo una tendencia exponencial: comienza de forma gradual y después aumenta de repente. YA ESTÁ PASANDO (aquí lo puedes ver actualizado al día)
  • Es cuestión de días. Quizás de una semana a dos. YA LO ESTAMOS VIVIENDO. Las cifras que se reportan no son reales tanto por incapacidad para atender todos los casos y realizar las pruebas como porque la gente prefiere quedarse en casa. Además, desde el 12 de marzo ya no se van a hacer para confirmar el diagnóstico en pacientes con síntomas leves, en ellos se aplicará un diagnóstico clínico y deberán quedarse en casa, no contando en las cifras oficiales como infectados.
  • Cuando llegue, tu sistema de salud pública estará desbordado. Tus conciudadanos serán atendidos en los pasillos. YA PASÓ EN CHINA, ESTÁ PASANDO EN ITALIA Y EN MADRID ESTAMOS AL LÍMITE.
  • Los profesionales sanitarios, exhaustos, no podrán más. Algunos morirán. Ellos tendrán que decidir qué paciente recibirán oxígeno y cuál morirá. YA HA PASADO EN CHINA.
  • La única manera de prevenir esto es aislarnos socialmente hoy. No mañana. HOY.
  • Eso significa mantener en casa a tanta gente como sea posible, empezando ahora.
Imagen
España tiene la tasa más alta de contagiados por coronavirus en los primeros días de los principales países europeos. Más incluso que Italia.

Por eso #YoMeQuedoEnCasa.

“Hay varios hospitales de Madrid desbordados. El problema del coronavirus no es tanto la incidencia que vaya a tener en la salud individual de la gente, porque es una infección de carácter leve. El problema es el boom, el brote, el pico de casos. Y eso es lo que hay que evitar: que no se concentren en poco tiempo todas las consecuencias, porque causa estragos en el sistema”

Santiago Moreno, jefe de servicio de Enfermedades Infecciosas del hospital Ramón y Cajal

Por eso #YoMeQuedoEnCasa.

Una emergencia para la que no estábamos preparados

Parece claro que esta crisis nos ha pillado a todos con el pie cambiado (quizás la inteligencia artificial podría habernos ayudado). No estamos acostumbrados a vivir situaciones de emergencia real en las que tengamos que sacrificar el hacer justamente lo que nos da la gana. Nos encanta el Valar Morghulis de Juego de Tronos porque suena épico y nunca lo entendemos como real para nosotros mismos (por ahora), pero aunque fuera así con el coronavirus, ¿quién nos garantiza que los que tenemos alrededor no lo pueden sufrir mucho más? (abuelos, padres o cualquier persona en situación de riesgo con la que nos podemos cruzar en el metro, por ejemplo).

Por eso #YoMeQuedoEnCasa.

Ya contamos con estadísticas que nos muestran cómo los países cuyo sistema de salud ha sido saturado cuentan con una tasa de mortalidad por el coronavirus de en torno a un 3-5%. Países que han sabido frenar la curva presentan de un 0.5% (Corea del Sur) a un 0.9% (China).

Por eso #YoMeQuedoEnCasa.

Pero aun así nos revienta que nos recomienden quedarnos en casa porque no entendemos o no queremos entender que hay situaciones que exigen una renuncia al yo. Preferimos irnos a la playa o a la nieve a pasar el fin de semana. Quizás si sustituyéramos «Todos los hombres deben morir» por «Todos los hombres deben quedarse en sus casas hasta que este p*** virus se extinga» nos resultaría más sexy. Quizás necesitemos una flota de médicos de la peste desfilando por las calles para que tengamos conciencia de lo que se avecina.

En el siglo XIV se vivió en Europa la pandemia de peste más devastadora de la historia de la humanidad por la que fallecieron unas 25 millones de personas, un tercio de la población aproximadamente. Durante esta época se popularizó el tópico Omnia mors aequat, que hace referencia al carácter igualitario de la muerte, que no discrimina a sus víctimas por razón de sexo, posición, oficio o jerarquía.

Valar Morghulis en alto valyrio se traduce como Todos los hombres deben morir. Es una frase popular en la saga de Canción de Hielo y Fuego, llevada a la televisión como Juego de Tronos.

La muerte nos hace a todos iguales || Todos los hombres deben morir

Por eso #YoMeQuedoEnCasa. Y tú, ¿qué vas a hacer?

Testimonio de un doctor italiano en Bérgamo

While there are still people on social networks who pride themselves on not being afraid by ignoring the indications, protesting that their normal lifestyle habits are “temporarily” in crisis, the epidemiological disaster is taking place. And there are no more surgeons, urologists, orthopedists, we are only doctors who suddenly become part of a single team to face this tsunami that has overwhelmed us. The cases multiply, we arrive at the rate of 15–20 hospitalizations a day all for the same reason. The results of the swabs now come one after the other: positive, positive, positive. Suddenly the emergency room is collapsing…

So have patience, too, that you cannot go to the theater, museums or gym. Try to have mercy on that myriad of older people you could exterminate. It is not your fault, I know, but of those who put it in your head that you are exaggerating and even this testimony may seem like an exaggeration for those who are far from the epidemic, but please, listen to us, try to leave the house only to indispensable things.

———

Mientras hay todavía gente en las redes sociales que se enorgullece de no tener miedo ignorando las indicaciones sanitarias, protestando porque su estilo de vida está «temporalmente» en crisis, el desastre epidemiológico está teniendo lugar. Y no hay más cirujanos, urólogos, ortopedistas, nosotros sólo somos médicos que de repente se vuelven parte de un único equipo para enfrentar este tsunami que nos ha superado. Los casos se multiplican, llegamos a una tasa de entre 15-20 hospitalizaciones al día todas por la misma razón. Los resultados de los hisopos ahora llegan uno detrás de otro: positivo, positivo, positivo. De repente, la sala de emergencias se colapsa…

Así que tened paciencia, por no poder ir al teatro, al museo o al gimnasio. Intentad tener piedad por esos numerosos ancianos que podríais exterminar. No es vuestra culpa, lo sé, sino de aquellos que pusieron en vuestra cabeza que estáis exagerando y que incluso este testimonio puede parecer una exageración para aquellos que están lejos de la epidemia, pero por favor, escuchadnos, tratad de salir de casa sólo para cosas indispensables.

Dr. Daniele Macchini, doctor en el hospital Humanitas Gavazzeni (Bérgamo, Italia)

Por eso #YoMeQuedoEnCasa. Y tú, ¿qué vas a hacer?

Bonus track

A veces… somos el problema #YoMeQuedoEnCasa