Mi periplo con C.S.Lewis empezó cuando tenía unos catorce años con Las Crónicas de Narnia, la saga mundialmente conocida que ha sido adaptada varias veces a la gran pantalla. De su lectura recuerdo buenos momentos pero también la impresión de que su estilo era algo infantil; quizás si lo hubiera leído más pequeño guardaría un recuerdo mucho mejor. Aun así, el hecho de haber leído sobre Narnia, de conocer su amistad con Tolkien y de ser consciente de su fe cristiana me llevaron años después a leerme sus Cartas del diablo a su sobrino en cuanto tuve oportunidad, para continuar algo más tarde con Mero Cristianismo. Como ya hablé de ellos en su día no voy a extenderme más, sólo voy a reiterar mi recomendación. Creo que después de esta introducción no te extrañará por qué quise leer Cautivado por la Alegría, la narración autobiográfica que C.S.Lewis (Belfast, 1898 – Oxford, 1963) escribió en 1955.

Cautivado por la Alegría fue escrito para responder a las peticiones que el escritor irlandés recibió para que relatara su proceso de conversión al cristianismo. Esto le lleva inevitablemente a contar su vida desde la más tierna infancia, de modo que «cuando llegue explícitamente la crisis espiritual, el lector pueda comprender qué clase de persona me habían hecho mi infancia y adolescencia». A este respecto, C.S.Lewis no defrauda porque hace un recorrido muy exhaustivo por las diferentes etapas de su vida, por los miembros de su familia y por su evolución intelectual, de tal forma que al llegar al clímax de la narración -su conversión- somos capaces de comprender bien sus motivaciones y su modo de entender el mundo.

Pese a que me ha gustado, he de decir que el libro no era como esperaba. Creía que me iba a encontrar con un libro repleto de razones y argumentos para defender la fe pero me he encontrado con un libro de experiencias e ideas en el que la mayor parte del contenido es simple y llanamente la historia de una vida. Aunque debo decir que esta es probablemente el mejor modo de argumentar la fe porque de esta forma cualquiera puede verse reflejado.

 

Dentro de todo este proceso vital, C.S.Lewis presenta varias ideas y teorías en base a las cuales trató de orientar su existencia sin éxito, explicando cómo descubrió que estaba equivocado.

La clave para entender mis obras es la máxima de Donne:  «Las herejías que el hombre abandona son las que más odia». Las cosas que afirmo con mayor vehemencia son aquellas a las que más me he resistido y más he tardado en aceptar.

Es en este sentido donde algunos de los análisis de C.S.Lewis me han parecido clarividentes, como su crítica al orgullo cronólogico, que es a mi parecer uno de los males de nuestra época:

En primer lugar, despachó rápidamente lo que he llamado el «orgullo cronológico», la aceptación sin reservas del clima intelectual que se desarrollaba en nuestra época y la suposición de que todo lo pasado de moda queda desacreditado. Debes investigar por qué pasó de moda. ¿Fue refutado en algún momento (y si así fue, por quién, dónde y si de forma definitiva) o sólo murió en el olvido como la moda? Si ocurre esto último, no nos dice nada acerca de su verdad y falsedad. Al ver esto, uno se da cuenta de que nuestra propia época también es un «período» que tiene, como todos los períodos, sus propias ilusiones características. Son lo más parecido a los que se refugian tras esas suposiciones difundidas que están tan arraigadas en su época que nadie se atreve a atacarlas o considera necesario defenderlas.»

No voy a alargarme más. Cautivado por la Alegría te la recomiendo si tienes interés en conocer cómo se convirtió C.S.Lewis al cristianismo, si tú mismo tienes dudas o estás buscando o si simplemente tienes curiosidad. Es una obra muy interesante que narra en primera persona la vida de un hombre que buscó el bien, la verdad y la belleza en los lugares equivocados para al final, sin proponérselo, encontrarse con la Alegría.

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