La lámina representa la escultura de un caballo realizada en marfil durante el Paleolítico Superior y, más concretamente, dentro del periodo Auriñaciense (40.000-28.000 BP), lo que la englobaría dentro del estilo I, de acuerdo a la clasificación estilística de Leroi-Gourhan. Este ejemplo de arte mueble paleolítico (por su facultad para ser transportado) es uno de los más famosos debido a su «cuello de cisne» y a que es la escultura equina conocida más antigua. Fue encontrado en Vogelherd (Alemania), por lo que se enmarca dentro de las manifestaciones artísticas paleolíticas encuadradas en el corredor del grupo renano-danubiano (entre los valles del Rin y del Danubio). Esta localización es esencialmente llana y carece de cuevas, por lo que sólo se han podido encontrar en ella manifestaciones de arte mobiliar.

Etapas-Prehistoria
Cuadro de etapas de la Prehistoria. El caballo de Vogelherde se enmarca dentro del periodo Auriñaciense, en los primeros estados del Paleolítico Superior | El arte en la Prehistoria – Mario Menéndez, Martí Mas, Alberto Mingo

A la hora de acometer el estudio del arte mobiliar paleolítico a veces se trata como un todo homogéneo, obviando las diferencias geográficas que existen en un periodo que engloba más de 30.000 años. A nivel geográfico, se ha observado una cierta homogeneidad de carácter estilístico y temático en ciertas zonas en las que se desarrolla el arte mobiliar paleolítico, localizándose varios grupos: cántabro-aquitano, mediterráneo, ruso-ucraniano, siberiano y renano-danubiano, grupo cultural al que pertenece la imagen.

La escultura se ha realizado en marfil, probablemente mediante la técnica del desgaste con buril de sílex, en el que se fue dando forma a la figura a medida que se iba eliminando material. Los temas fundamentales del arte mueble de este periodo se resumen en tres: zoomorfos, antropomorfos y signos. Es importante comentar, sin embargo, que existen manifestaciones que podrían entrar en dos categorías a la vez, por lo que esta distinción es útil para su estudio pero posiblemente no hubiera tenido sentido para los artistas. Leroi-Gourhan, por su parte, estableció una clasificación para el arte mueble paleolítico atendiendo a su funcionalidad, dividiéndolo en útiles y armas (perecederos como azagayas o imperecederos como bastones perforados o propulsores), objetos para colgar (decorativos: colgantes o rodetes) y objetos religiosos (con un sentido sagrado: plaquetas o esculturas). Dentro de los objetos religiosos se engloban también todos aquellos que no tienen una función clara, por lo que en la práctica se utiliza a menudo como un cajón de sastre.

Clasificación de los objetos del arte paleolítico postulada por Leroi-Gourhan. | El arte en la Prehistoria – Mario Menéndez, Martí Mas, Alberto Mingo

Atendiendo a esta clasificación, por tanto, la figura representaría una escultura figurativa zoomorfa (caballo) con una funcionalidad probablemente religiosa, como amuleto o tótem. Algunas hipótesis sugieren que este tipo de representaciones se empleaban para atraer la caza dentro de algún tipo de ritual mágico. Otras, siguiendo las teorías estructuralistas, lo atribuyen a la representación de un modelo dual (luz-oscuridad, masculino-femenino, etc) en el que el caballo se asocia con lo femenino (Leroi-Gourhan observó un mayor número de objetos femeninos en zonas de arte rupestre en la que se representaban caballos). Probablemente nunca encontremos la respuesta a esa pregunta.

El caballo de Vogelherd es, por tanto, una manifestación de enorme valor artístico dentro de un patrimonio que la humanidad debe esforzarse por proteger y conservar.