Todo el mundo sabe que en vacaciones la gente acostumbra a hacer las mayores gilipolleces estupideces. Es casi un axioma matemático, siempre se cumple. Basta con echarle un simple e inocente vistazo a Facebook por estas fechas para descubrir chorradas de lo más variopinto. No entraré en detalles porque estoy seguro de que sabes de lo que hablo. Sin embargo, como yo también pertenezco a este subgrupo que es la especie humana no pude evitar hacer mis pinitos en esto de las tontadas veraniegas, aunque puedo decir que he sido lo suficiente sensato como para no subirlo a Caralibro. Sí, querido lector, me creas o no, yo me rapé al tres.

Vale, ese león no está rapado, ¿pero a que mola? Vale, me dirás que raparse al tres no es gran cosa. En mi defensa diré que yo quería raparme al dos, pero mi abuela, que ha sido cómplice y brazo ejecutor de tamaño desatino prefirió transformarme en un niño de Auschwitz con medio centímetro más de pelo. Te quiero, abuela. En fin, si eres de los que me conoces en persona debes de estar flipando. Al fin y al cabo siempre me he distinguido por mi graciosa melena castaña oscura (algunos dirán negra, yo digo volved a ver Barrio Sésamo) y mi flequillo ondeante al viento. Nada de eso existe ya, supéralo.

Sin embargo, como sé que estarás llorando -de risa- veo necesario tratar de dar unas ciertas explicaciones, concretamente siete puntos que te ayudarán a comprender mis motivaciones.

EXPLICACIÓN NÚMERO 1: «En verano hace calor»

Es el razonamiento que ha hecho mi abuelo antes de yo decirle nada siquiera. De modo que se lo copio. Me rapé porque hace mucho calor, y tener menos pelo que Walter White en la cuarta temporada sin duda iba a refrescarme. Una pura cuestión de confort. No por nada mi abuelo se cortó el pelo al día siguiente. EPIC WIN.

Walter White
Mi amigo Walter y yo. Fuimos juntos al cole antes de aprender a hacer meta azul.

EXPLICACIÓN NÚMERO 2: «Jason Statham mola»

Para esta explicación tengo que remontarme a la semana pasada, cuando viendo The Italian Job una de mis hermanas más pequeñas -quien ha pedido conservar su identidad en el anonimato- me preguntó por el nombre de ese actor que aparecía en la peli y que le gustaba tanto de Transformers. No era otro que Jason Statham claro, quien no se distingue precisamente por su cabellera.

Siempre atento a los gustos de las mujeres deduje que lo que más le gustaba a mi hermana de dicho actor era su no-melena, su apariencia rapada de tipo duro y hombre de acción. Como yo. De modo que empecé a pedir la maquinilla. Sí, las vacaciones me dilatan las neuronas.

Ah, fue mi hermana Inés.

Jason Statham
¿Ves? Ahora yo también tengo esa mirada.

EXPLICACIÓN NÚMERO 3: «Máximo ahorro con don Limpio»

El champú cada día es más caro y hay que ahorrar y ser «austeros» como nuestro querido Gobierno. Simple.

EXPLICACIÓN NÚMERO 4: «Por una apuesta»

Es la clase de cosas que se apuestan, ¿no? Digamos que aposté que me raparía si el Madrid ganaba la Décima. O si aprobaba todas en junio. Ambas cosas se cumplieron y no habría sido demasiado descabellado – como las hilo, ¿eh? – que lo hiciera por ese motivo, la verdad. Es lo único que mi madre y mis hermanas parecen entender. Aunque mejor mejor no tocamos ese tema de lo que piensan de esto, que me río.

EXPLICACIÓN NÚMERO 5: «Rebelde sin causa»

No hay nada como hacer algo que no habías hecho nunca para expresar tu inconformismo y rebeldía ante el orden establecido. Lo dije cuando me dejé mi barba amish: no hay nada mejor que ese sobrecogimiento de libertad que es hacer lo que a uno le da la real gana. Sobre todo en temas de estética que son simplemente modas que vienen y van.

Amish
Amish: dícese del individuo imitador de Gandalf el Blanco

Aunque sólo sea por ver las caras de pasmo de los que me conocen, aunque sólo sea por las carcajadas que mi nuevo look ha provocado, aunque sólo sea porque no me reconozcan ni en mi propia casa ya merece la pena haberme rapado.

EXPLICACIÓN NÚMERO 6: «Cambio de etapa»

Entrando en un terreno más personal y peligroso me encuentro en el inicio de una etapa nueva de mi vida, y en esos momentos no está de más cambiar un poco de aspecto, verte diferente. Lo sabe todo el mundo, Irri. Generalmente las personas tenemos miedo al cambio, pero muchas veces es justamente lo que nos hace progresar y crecer. Siempre que se haga con esperanza, claro.

EXPLICACIÓN NÚMERO 7: «Para alejar a las féminas»

Pero que... chingados dices

 

Dentro de esta nueva etapa de la que hablaba antes entra eso de estudiar a muerte para acabar la carrera este año. Por tanto, alejar a las mujeres con un buen rapado parece una buena idea, sobre todo cuando el 100% de las mujeres encuestadas afirman que estoy más guapo con pelo (¡vaya, no lo sabía!).

EXPLICACIÓN NÚMERO 7 bis: «Porque mola y punto»

Esto es todo amigos, disculpad por tener el blog tan abandonado, prometo publicar mucho más en lo que me queda de vacaciones. Y recuerda, aunque la sociedad o mis hermanas digan que no habrá paz para los rapados tener poco pelo también mola, no te dejes engañar.

P.D: la barba sobrevive 😉

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